martes, 25 de abril de 2017

JUGOTECA EN LA BIBLIOTECA



La  biblioteca escolar es una herramienta educativa fundamental para la promoción de la lectura y de la cultura. Toda biblioteca contiene en  su mayoría como documentos los libros de ficción, libros informativos, DVDs,… pero muy pocas tienen juegos de mesa. Aspecto  éste que nosotros reivindicamos.


Creemos que los juegos de mesa deben estar en la biblioteca puesto que forman parte de la cultura, son un producto cultural. A igual que los libros, detrás están los autores, los ilustradores y los diseñadores gráficos, toda una cultura del juego que está en auge.
Además pensamos que los juegos de mesa cumplen un papel social y potencian el razonamiento, la concentración, la memoria, la agilidad mental,… y además pasándolo bien. Cumplen objetivos o funciones sociales, pedagógicos y psicológios.

Por todo ello, hemos creado un espacio propio, la ludoteca, con estanterías propias para albergar los distintos juegos que tenemos y los que estén por llegar. Disponemos ya más de veinte juegos distintos, tipo “filler”, juegos de corta duración y fácil explicación, con los que nos podemos poner a jugar rápidamente.

Todos los recreos está abierta para usarla como lugar de encuentro alrededor del juego, como otro espacio socializador más como lo es el patio.
Nuestros alumnos acuden para jugar y divertirse con otros compañeros. Un aspecto que tenemos en cuenta es facilitar la integración e inclusión entre jugadores, de manera que puedan estar jugando niñas y niños de distintas edades juntos. Es un espacio para compartir y divertirse con otros.
Durante este curso han acudido una media de 30 a 40 alumnos durante el recreo que es prácticamente el máximo de capacidad, por ello  han jugado hasta en la zona de la alfombra.

El uso de los juegos se ha ido regulando sobre la marcha. Hemos aprendido tanto los maestros encargados durante el recreo como los niños, ya que en un principio nos sobrepasó su uso y recogida. Sobre todo hemos cuidado que se haga un buen uso para luego encontrarlos en buen estado, a la vez que hemos aprovechado para enseñarles a jugar y en todo momento ha habido un clima agradable y “bullicioso” de juego.